La protesta contra la vaquilla vuelve a El Moralet: tradición y defensa animal se enfrentan de nuevo. «El sufrimiento animal no debería ser motivo de diversión».
Una veintena de activistas se concentra en los alrededores del recinto taurino de la calle Gran Danés para rechazar el festejo y reclamar unas fiestas alternativas sin participación de animales.
La celebración de la vaquilla en las fiestas de El Moralet ha vuelto a situar en el centro del debate la convivencia entre tradición y defensa animal. Este sábado, alrededor de una veintena de personas se ha concentrado en las inmediaciones del recinto taurino de la calle Gran Danés para mostrar su rechazo al festejo.
Los manifestantes, convocados por colectivos animalistas, han portado pancartas con mensajes como «La tortura no es cultura» o «Dejad en paz a las vaquillas». La protesta coincide con la celebración del festejo y se enmarca en las tres concentraciones anunciadas por la Plataforma de Defensa Animal para expresar su oposición a este tipo de actividades.
Alicia Meseguer, representante de la plataforma, ha defendido que el debate no debe centrarse únicamente en el carácter tradicional de la celebración, sino también en el bienestar del animal. Según ha señalado, la vaca «no decide participar en este espectáculo» y ha advertido de que el traslado, el ruido, la presencia de público y un entorno desconocido pueden provocarle miedo y estrés.
Desde el colectivo animalista sostienen que las fiestas pueden mantener sus tradiciones sin recurrir a la participación de animales. «No queremos que el sufrimiento de un animal deba convertirse en entretenimiento», ha afirmado Meseguer, quien ha reclamado que se abra un debate sobre la continuidad de la vaquilla en El Moralet.
La plataforma también propone la creación de unas «fiestas alternativas» que permitan mantener la actividad festiva de la pedanía sin celebrar espectáculos taurinos con animales.
La polémica no es nueva. La celebración de la vaquilla ya fue objeto de debate en El Moralet durante los años 2015, 2016 y 2017, cuando el festejo dejó de celebrarse durante la etapa del tripartito de izquierdas al frente del Ayuntamiento de Alicante. En 2018, la vaquilla regresó a las fiestas de la pedanía, reabriendo una discusión que vuelve ahora a las calles de El Moralet.