El Faro de Alicante Agenda de la provincia
Actualidad

Las Urgencias de la provincia de Alicante colapsan: afrontan el verano con esperas de hasta dos días para ingresar y picos de más de 500 pacientes

23 de agosto de 2026
Las Urgencias de la provincia de Alicante colapsan: afrontan el verano con esperas de hasta dos días para ingresar y picos de más de 500 pacientes

Los hospitales de la provincia registran largas demoras, falta de camas y una elevada presión asistencial, mientras los sanitarios alertan del aumento de consultas no urgentes ante las dificultades para acceder a Atención Primaria en agosto

Las Urgencias hospitalarias de la provincia de Alicante afrontan el verano con una elevada presión asistencial que se traduce en largas esperas para ser atendido, pacientes pendientes de cama durante horas y picos de actividad que superan los 500 usuarios en el Hospital Doctor Balmis de Alicante.

La situación varía según el centro, pero los profesionales consultados coinciden en señalar que agosto está dejando jornadas de especial saturación. En algunos hospitales, los pacientes han llegado a esperar más de un día para conseguir una cama tras ser atendidos en Urgencias. En el Hospital de Orihuela, la demora máxima alcanzaba las 45 horas desde el triaje, mientras que en el Hospital de Alicante se han registrado casos de pacientes que han permanecido hasta 24 horas en camas de Urgencias a la espera de subir a planta.

A la presión asistencial se suma la dificultad para cubrir las vacaciones y bajas del personal sanitario y la disponibilidad limitada de camas hospitalarias. En el Hospital de Alicante permanecen cerradas tres plantas durante el verano, una circunstancia que obliga en ocasiones a mantener a pacientes ingresados en las propias Urgencias hasta que se libera espacio en las unidades de hospitalización.

Más de 500 pacientes en las Urgencias de Alicante

En el Hospital Doctor Balmis, las jornadas de mayor presión se concentran especialmente los lunes. Profesionales del centro señalan que se han superado los 500 pacientes y califican agosto como un mes de «mucha presión y largas esperas».

Los pacientes ambulantes, correspondientes a los niveles de menor gravedad, han llegado a esperar hasta cuatro horas para ser atendidos por un médico. A ese tiempo hay que añadir las pruebas que puedan ser necesarias, como analíticas, radiografías o electrocardiogramas.

Los casos más graves reciben prioridad y son trasladados a camas para recibir tratamiento y permanecer bajo observación. Sin embargo, cuando no hay disponibilidad en las plantas de hospitalización, algunos pacientes que ya necesitan ingreso permanecen durante horas en Urgencias.

Los profesionales también advierten de un cambio en el perfil de parte de las consultas. Especialmente a partir de las 15 horas aumenta la llegada de pacientes con problemas que podrían ser atendidos en Atención Primaria, como dolores de garganta o de oído. El cierre de numerosos centros de salud por las tardes durante agosto y las dificultades para conseguir cita están favoreciendo, según los sanitarios, que algunos usuarios acudan directamente a los hospitales.

Elche registra esperas de hasta cinco horas

El Hospital Universitario de Elche también ha soportado una elevada presión durante agosto. Las fiestas de la ciudad provocaron un incremento de la actividad, con jornadas en las que se alcanzaron alrededor de 300 asistencias.

Uno de los días más complicados se produjeron 35 ingresos en planta, pero 15 pacientes tuvieron que permanecer en Urgencias hasta la tarde debido a la falta de camas disponibles. La jornada anterior se habían registrado 42 ingresos.

Según los sindicatos, la espera media en Urgencias llegó a situarse en cinco horas durante una de las tardes de esta semana. En el Hospital del Vinalopó, por su parte, algunos pacientes han tenido que esperar alrededor de cuatro horas para ser atendidos. La presión también se ha dejado notar en centros privados, como IMED Elche, donde se han producido acumulaciones de pacientes.

Orihuela concentra las mayores demoras para ingresar

Uno de los datos más llamativos se registra en el Hospital de Orihuela. A primera hora de este jueves había 32 pacientes en Urgencias, de los cuales 17, más de la mitad, estaban pendientes de ingreso.

La demora máxima para conseguir una cama alcanzaba las 45 horas desde el triaje. Pese a esta situación, no había pacientes en los pasillos y los sindicatos describían el servicio como relativamente tranquilo en ese momento.

El hospital mantiene además cerrada una planta de Medicina Interna debido a las obras de conexión entre edificios, aunque los representantes sindicales aseguran que esta circunstancia no se ha traducido por ahora en un aumento significativo de la presión asistencial.

En Torrevieja, el balance recogía 36 pacientes en observación y otros siete pendientes de ingreso. En Dénia había ocho pacientes pendientes de subir a planta y once en observación, con un total de 47 usuarios entre boxes y observación, aunque sin una situación de desbordamiento.

El calor dispara las urgencias en Alcoy

En Alcoy, los profesionales relacionan parte del aumento de la demanda registrado durante julio con las olas de calor. Muchas de las atenciones estuvieron vinculadas a descompensaciones de enfermedades crónicas, especialmente entre personas mayores.

Los sindicatos apuntan además a factores estructurales como el envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad y el hecho de que cada vez más personas permanecen en las ciudades durante el periodo vacacional.

La presión, no obstante, no es generalizada en toda la provincia. En el Hospital de Sant Joan la situación se mantenía dentro de parámetros habituales a primera hora de este jueves, mientras que otros centros tampoco presentaban niveles de saturación relevantes.

El escenario dibuja así un verano desigual en las Urgencias alicantinas, con hospitales que afrontan picos de cientos de pacientes y esperas que pueden prolongarse durante horas o incluso más de un día, mientras los profesionales reclaman más capacidad de respuesta tanto en los servicios hospitalarios como en Atención Primaria.