Basura, ratas y suciedad en el camino al Castillo de Santa Bárbara: la cara menos turística de La Ereta
El camino hacia el Castillo de Santa Bárbara por el parque de La Ereta muestra durante este mes de agosto una imagen alejada de la que Alicante ofrece a sus visitantes. Latas, botellas, envases, papeles, excrementos y otros residuos se acumulan en distintos puntos de la subida, especialmente en los alrededores de la ermita de San Roque y en los bajos del monte Benacantil.
La situación sorprende especialmente por tratarse de uno de los recorridos más utilizados por los turistas que acceden a pie a la fortaleza. Un visitante alemán resume su impresión con una frase contundente: «Es una ciudad muy bonita, pero está muy sucia».
En la plaza José Manuel Navarro Sales, junto a la avenida de Jaime II, se han localizado restos asociados al botellón y hasta una rata muerta. También se observan problemas en algunas barandillas, cuyos elementos de protección presentan desperfectos.
La suciedad continúa durante el ascenso. En el interior de una antigua muralla se acumulan botellas, latas y envases, mientras que las jardineras de El Portón presentan residuos y excrementos. En la calle San Roque, una de las barandillas instaladas para ayudar a los peatones presenta además problemas de estabilidad.
Los vecinos denuncian que el deterioro no es nuevo. Ascensión Segura, residente de la zona, asegura que algunas personas han llegado a tropezar al intentar agarrarse a la barandilla y reclama mejoras en los alrededores de la ermita para evitar que quienes realizan botellón accedan a determinadas zonas.
Suciedad, vegetación y falta de mantenimiento
Los terrenos próximos a la ermita de San Roque también acumulan latas, botellas, envases y ropa abandonada. A ello se suman paredes pintadas y vegetación deteriorada, con plantas secas y otras cuyo crecimiento dificulta el paso.
En algunos puntos se observan incluso latas oxidadas y prendas abandonadas, mientras que junto a los árboles se han encontrado mantas y almohadas que apuntan a la pernoctación puntual de personas.
La suciedad también está presente en los escalones y pequeños rincones del recorrido hacia La Ereta y el castillo, una zona especialmente transitada durante el verano.
Los vecinos reclaman una mayor frecuencia de limpieza y mantenimiento. Segura considera que el problema se agrava porque, aunque algunos visitantes no respeten el entorno, si los residuos no se retiran con rapidez terminan acumulándose.
El estado de La Ereta y de los accesos al Benacantil contrasta así con la imagen turística de Alicante y afecta a uno de los principales recorridos a pie hacia el Castillo de Santa Bárbara, especialmente concurrido durante los meses de verano.