El centro de Alicante encadena 20 noches sofocantes en julio y ninguna baja de los 23,4 grados
Las noches de julio en el centro de Alicante han sido una auténtica prueba de resistencia. Casi no ha habido tregua para dormir sin ventilador o aire acondicionado, con un calor que se ha quedado pegado hasta bien entrada la madrugada.
Según los datos del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, de las 31 noches que tuvo el mes pasado, 20 han sido tórridas. Esto significa que la temperatura mínima no bajó de los 25 grados. Es una cifra bastante alta, casi el doble de lo que se ha registrado en otros puntos, como Ciudad Jardín.
Lo que pasa en el centro es que todo el calor que se acumula durante el día en los edificios, el asfalto y las calles, se queda retenido por la noche. Ni siquiera el día más "fresco", el 3 de julio, se pudo respirar hondo, ya que los termómetros se quedaron en 23,4 grados. En cualquier caso, seguían muy por encima de los 20 grados que se consideran una noche tropical.
Podemos decir que en el centro de Alicante todas las noches de julio han sido tropicales. La temperatura media de las mínimas ha sido de 25,8 grados. El momento más caluroso llegó el día 24, cuando la noche no bajó de los 28,1 grados, una madrugada que se acercaba a los 30 y que seguro que hizo muy difícil descansar.
El calor también ha apretado de lo lindo durante el día. La temperatura media de julio en el centro ha estado en 27,9 grados, y las máximas han rondado los 30,3 grados de media. El día 23 fue el más extremo, con 39,1 grados. Le siguió de cerca el día 25, con 34,9 grados.
Además, a este calor se le suma una humedad que ha rondado el 71%, lo que ha hecho que la sensación de bochorno fuera muy notable durante muchos días. El viento, que mayormente venía del este-sureste, tuvo una racha fuerte de 43,5 kilómetros por hora el 25 de julio.
En cuanto a la lluvia, casi nada de nada. Solo cayeron 0,4 litros por metro cuadrado el día 23 de julio. Por lo demás, julio ha sido un mes para recordar por su calor continuo, esas madrugadas sofocantes y la escasísima presencia de lluvia.