La Diputación destina dos millones de euros para reforzar la prevención de incendios en un centenar de municipios de Alicante
Se van a destinar más de dos millones de euros de la Diputación de Alicante a ayudar a casi cien pueblos de la provincia a prevenir incendios forestales. Con este dinero se podrán preparar nuevos planes o llevar a cabo trabajos sobre el terreno para que haya menos riesgo y sea más fácil apagar cualquier fuego que empiece.
Los trabajos que se subvencionan son variados: desde arreglar caminos y senderos para que se pueda acceder mejor, hasta mantener limpios los cortafuegos, reparar tuberías y depósitos de agua, o arreglar puntos de vigilancia. También se incluye la limpieza de madera muerta, podas y quitar hierbas y arbustos para evitar que el fuego se extienda rápido.
La diputada de Medio Ambiente, Magdalena Martínez, ha explicado que la mejor forma de proteger nuestro campo y a las personas es prevenir. Estas ayudas, dice, son importantes porque permiten a los ayuntamientos tener dinero para hacer cosas adaptadas a lo que necesita cada pueblo.
El programa tiene dos partes. Una primera, con 100.000 euros, para que 27 municipios preparen o actualicen sus planes de prevención. Entre ellos están Agost, Beneixama, Biar, Castalla, Ibi, Petrer, Salinas, Teulada, Tibi o La Nucía.
La otra parte, que se lleva la mayor parte del dinero, casi 1,9 millones de euros, es para poner en marcha medidas en pueblos que ya tienen sus planes aprobados. Unos 87 municipios recibirán fondos para mejorar sus caminos forestales, sus sistemas de agua o para limpiar zonas que ayuden a frenar los incendios.
Por ejemplo, en el Vinalopó, van a recibir ayuda Elche, Elda, Crevillent, Aspe, Novelda, Monforte del Cid, Monóvar, Petrer, Sax, Biar, Cañada, Salinas y los dos Hondones. También hay pueblos beneficiados en l’Alacantí, la Vega Baja, l’Alcoià-El Comtat y las Marinas.
Para que se vea mejor, Alcoy usará parte de su ayuda para arreglar un camino, mantener cortafuegos y mejorar un depósito de agua cerca de la Font Roja. Alcoleja, por su parte, trabajará en zonas de cultivo que actúan como barreras naturales y mantendrá sus cortafuegos.
La Diputación también va a pagar para mantener cultivos especiales que ayudan a que el fuego no avance tan rápido y que, además, dan comida a la fauna y mejoran la biodiversidad.
Con todo esto, la Diputación quiere que los pueblos estén mejor preparados para prevenir incendios y que los equipos de extinción puedan llegar más rápido y con más seguridad si ocurre una emergencia.